Durango, la ciudad sorpresa

By Carolina Farah / a couple of years ago

Llegamos al puerto de Topolobampo, Sinaloa a las 4 de la mañana. El destino: Durango. Allí nos esperaban Claudia y Sven, nuestros amigos.

Nosotros no teníamos idea de esta ciudad, tampoco leí nada previamente, porque mas que visitar este sitio, íbamos a ver a los chicos, que la última vez, nos encontramos en su boda, por eso, este encuentro estaba cargado de emoción: tres años que no nos veíamos.

Yo destruida del cansancio dormí desde Los Mochis hasta Mazatlán. Juro que se me caían los párpados. Allí me desperté para desayunar, mirar un poco el mar y salir camino a Durango. Otra vez, caí en brazos de morfeo y con tan mala suerte que me perdí todo el paisaje del camino…según Markus, ¡precioso!.

Llegamos a Durango pasado el mediodía del domingo, así como se imaginarán, como buenos latinos, es día obligado de comidita en familia :-). Apenas llegamos ya Claudia nos avisa que nos están esperando para comer, ¡comida mexicana de la casera! ¡yeah!.

Rosario, la mamá de Claudia, ¡nos esperaba literalmente con un banquete!, verduras, frutas, bebidas, todo preparado con mucho cariño, amor que hemos recibido con todo el corazón…¡que emoción es volver abrazar y mirar a los ojos a los amigos, verlos bien, te llena el alma!. Es una gran sensación, yo soy bastante llorona y todo me provoca una lagrimita, juro, tuve que controlarme…la tarde/noche fue simplemente GENIAL.

Ya el lunes los chicos, debían seguir con sus responsabilidades y nosotros luego dormir a pata ancha, nos preparamos a visitar los alrededores. Viajamos una hora hacia Las Flores. El pueblo no era tanto en sí, como lo fue el camino…¡qué belleza!Durango II
Mucha sierra, meseta y desierto, pero a la vez mucha coníferas. Un paisaje muy distinto al que estábamos acostumbrados en las Bajas.

Los días subsiguientes los aprovechamos para conocer y disfrutar con nuestros amigos cada vez que las responsabilidades de ellos nos lo permitía.

Así es como un viaje, no solo tiene lugares y aventuras nuevas, si no que el valor humano es fundamental para que sea no solo un éxito, si no el placer de disfrutar de cada instante como único.

Durango es una ciudad, con muchísima cultura e historia. La arquitectura, ya se Durango IVempieza a moldear de lo que uno espera cuando llega a México, esas casitas típicas que se ven en las pelis. Algunas se pueden encontrar paseando por el centro, otras ya se encuentran viajando mucho más al sur del país, en otros estados como Oaxaca o Chiapas, pero aquí uno ya se empieza a impregnar de lo que generó el choque de la cultura española con la mesoamericana.

Una representación de ello es la Catedral Basílica de Durango, es casi una visita obligada. Reconstruida en mas de una oportunidad. La primera una parroquia, que desafortunadamente fue incendiada, para 15 años mas tarde, dar lugar a la segunda construcción, un edificioDurango VI de mayor tamaño , que lamentablemente por encontrarse afectado por la humedad, se debe derrumbar…Finalmente, luego de muchas idas y vueltas, la actual construcción se pudo llevar a cabo en 1695, siendo completamente terminada en 1844. A diferencia de la mayoría de las iglesias que hemos visitado aquí en México, que el estilo barroco es muy claro, esta tiene una mezcla de estilos pasando por el  que les nombré, neoclásico o bizantino.
Esta ubicada, en donde los mexicanos llaman el zócalo, la plaza principal de la ciudad.
Los alrededores muy pintorezcos, invitan a pasear por sus peatonales y degustar de los platillos típicos. Músicos, vendedores ambulantes, lustradores de zapatos, adultos apurados y niños correteando por aquí y allá, terminan de acabar la postal de la ciudad.

En otro rinconcito, hay una especie de “Walk of Fame”, con muchas estatuas yMarkus y John Wayne estrellas en las baldosas como en los Angeles, es que aquí mismo, se han filmado muchísimas pelis del lejano oeste, teniendo como protagonista al mismisimo John Wayne, que incluso tanto le ha gustado, que acabo comprando un rancho en la zona. La primera peli filmada fue White Feather (Pluma Blanca) para dar luego a un gran número de otros títulos muy conocidos por los amantes de este género. Así pues, el lejano oeste no estaba en EEUU, si no aquí mismo en México. ¡Me han engañado todo este tiempo! 😛 jajajaja.

Aquí también es genial para pasear con niños, el museo interactivo “El bebeleche”, pero le voy a dedicar una entrada especial, porque vale la pena…
Algo que sí nos ha quedado pendiente fue la visita al museo dedicado a Francisco “Pancho” Villa, uno de los protagonistas de la Revolución de México, según Claudia un lugar muy interesante para visitar. ¡Para la próxima Clau!.

Por eso, en Durango, se puede encontrar opciones para todos los gustos: hacer deportes, paseos culturales, muchas y excelentes alternativas gastrónomicas, todo en familia. Yo por lo pronto, me he llevado el mejor y mas grato recuerdo, diciéndoles, que esta ciudad no se parece a ninguna otra que haya visitado..tiene luz propia.

¡Hasta siempre Durango!.

Miles de abrazos,
Caro.

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Carolina Farah

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